TESTS DE DIAGNOTICO DE
LA AV
Métodos objetivos y subjetivos
La agudeza visual obtenida por los métodos objetivos y de conducta
tiende a ofrecer mejores resultados que
los métodos subjetivos debido a que la familiaridad, interpretación y
personalidad influyen en el reconocimiento subjetivo y en la respuesta a las
letras u objetos mostrados.
Para escoger el test de evaluación de AV adecuado es importante no
confiar en la edad cronológica del niño dado que puede variar mucho de los
promedios esperados, por lo que se deben adecuar los procedimientos de examen a
la edad de desarrollo del niño y a su capacidad específica.
Evaluación
en neonatos e infantes:
Reacción a la Oclusión ( a partir de las
primeras semanas de vida)
Cada ojo se
ocluye de manera alterna, colocando
habitualmente una mano en la frente del niño y dejando caer el pulgar en la
línea del eje visual. Si la agudeza es aproximadamente la misma en los dos
ojos, no se apreciarán diferencias de respuesta al cubrir cada ojo. Sin embargo
, cuando se ocluye el ojo dominante
dejando la visión al ojo ambliope o amétrope, el niño generalmente
mostrará signos de inquietud y tratará de alejar la visión del pulgar oclusor,
moviendo la mano del examinador o
protestando verbalmente. Como sucede con todas las pruebas aplicadas a
los niños y lactantes, se requiere un cierto grado de fijación, manteniendo el
objeto fijado durante suficiente tiempo. Esta técnica se puede sofisticar aún
mas examinando la respuesta del niño a un pequeño objeto como una brizna de
azúcar o cientos de hilos de algodón. Si el ojo muestra una agudeza razonable ,
los movimientos para tratar de hacerse con el azúcar deben ser muy similares
con independencia del ojo ocluido. Sin embargo, la interpretación se debe
realizar con gran cautela porque la atención del niño dura muy poco tiempo y
una respuesta escasa del segundo ojo muchas veces solo significa aburrimiento.
La reacción de nistagmo
optocinético ( aplicable desde el
nacimiento)
La reacción de
nistagmo optocinético es prueba de visión general. Si se desplaza un objeto o
una serie de objetos , que pueden discriminarse, a lo largo del campo visual ,
el ojo seguirá dicho objeto con un movimiento de persecución suave hasta que se
aleje del campo o resulte molesta la persecución,. En este momento , se
efectuará un rápido movimiento sacádico de refijación y se repetirá el proceso,
obteniéndose un efecto nistágmico. Aunque depende del desarrollo postnatal,
este fenómeno aporta una información muy útil sobre el poder de resolución del
ojo a una edad prematura, si se controla el tamaño del objeto. El nistagmo
optocinético puede desencadenarse con un tambor o una cinta optocinética, el
tambor presenta un patrón de miras verticales que, al rotar frente al niño,
provocaran un movimiento conjugado
reflejo de los ojos.
Tanto el tambor como la cinta optocinéticos constituyen el tipo de
nistagmo optocinético a sacudidas, los movimientos oculares como de búsqueda
lentos en una dirección y en los movimientos de restauración rápida en la
dirección opuesta. La reacción del nistagmo optocinético requiere
identificación visual, no resolución del blanco, y por tanto es muy distinta a
lo que ocurre con la prueba de la agudeza de Snellen. La AV viene determinada
por el ángulo que subtiende la franja del tambor que provoca ese movimiento
sacádico reflejo en el niño y que por tanto, indica que es capaz de resolverla,
en función de la distancia a la que se presente. Si se desencadena nistagmo ,
se considerará que la visión es de 20/400 o mejor. Los lactantes normales que
tienen menos de tres meses de edad manifiestan reacciones nistágmicas
optocinéticas asimétricas y algunos no experimentan reacción alguna,
posiblemente por falta de atención. Por tanto, la ausencia de reacción de
nistagmo no implica , por fuerza, la presencia de un déficit visual.
La limitación de esta prueba aparece al aumentar la distancia de
presentación, ya que los niños dejan de atender.
Clínicamente esta prueba se usa, en general para determinar la
existencia o no de visión, aunque no es totalmente fiable.
Técnicas de mirada
preferencial (aplicable desde el nacimiento)
Esta técnica se basa en la respuesta de la conducta humana, es decir en
la reacción de los lactantes a la fijación preferencial de la vista sobre un
estímulo que tiene un patrón determinado. Cuando se muestran dos objetos
distintos a un lactante, pero sólo uno de ellos tiene cierto detalle , el niño
concentrará su atención en el objeto que contiene el detalle siempre y cuando
pueda resolver el detalle. Por consiguiente, este examen mide de alguna manera
la AV dentro de los límites de
aburrimiento del niño, esta técnica se puede aplicar a los niños de 1 a 6 meses de edad, los niños
mayores de esta edad se acaban aburriendo
con esta prueba.
Los lactantes se someten a
prueba con ambos ojos y, a continuación,
con ojos

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